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Guía de cómo utilizar, lavar y conservar las mascarillas

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Las mascarillas han generalizado su uso en muchos países. De hecho, en algunos, como en España, han pasado a ser obligatorias en espacios cerrados, como los comercios, y en espacios abiertos en los que no se puede mantener la distancia de seguridad, como las vías estrechas y los parques. Una de las claves para la eficacia de las mascarillas es conocerlas y saber usarlas adecuadamente. Una mascarilla húmeda, sucia o contaminada puede dar la sensación de falsa seguridad, lo que supone un doble riesgo. El uso adecuado requiere, en definitiva que sepamos para qué sirven realmente, cómo lavar las mascarillas y dónde guardarlas. Esta es nuestra guía completa sobre la utilidad, el uso y la conservación de las mascarillas.

Índice de la guía

  • Utilidad de las mascarillas
  • Cómo usar las mascarillas correctamente
  • Cómo elegir la mascarilla
  • Cómo limpiar las mascarillas y conservarlas

Conclusión

La utilidad de las mascarillas

Hay muchos motivos por los que merece la pena llevar mascarillas como protección individual y acto de responsabilidad social. Sus beneficios han sido estudiados y avalados como forma de prevenir la expansión de enfermedades, y especialmente del nuevo coronavirus.

¿Por qué son útiles las mascarillas?

Conviene recordar el hecho de que, cuanto más nuevo es un virus, más desconocido le resulta a nuestro sistema inmune. Aunque no sabemos muchas cosas del COVID-19, tenemos claro que su salto al ser humano es reciente, por lo que estamos más desprotegidos.

Nuestra exposición o protección en forma de vacuna hace que consideremos otras amenazas virológicas de otra manera, como es el caso de la conocida gripe común. El virus no solo es novedoso para nosotros: también lo es para el personal médico y los trabajadores cercanos al entorno hospitalario, que se enfrentan a un escenario nuevo para el que sus sistemas no han desarrollado todo su potencial inmunológico.

Por otro lado, otros virus, como la gripe estacional, ocurren de forma relativamente estable y escalonada a lo largo de un periodo de tiempo dilatado. Como hemos podido ver, esto no es el caso de todas las enfermedades infecciosas. En el caso del coronavirus, la expansión es rápida. Resulta difícil predecirla y anticiparse a ella.

Sumado a todo lo anterior, contamos con multitud de portadores asintomáticos o casi asintomáticos, que no experimentan efectos de la enfermedad y por tanto no asumen el aislamiento recomendado. Esta posibilidad es sin duda una de las grandes razones para llevar mascarilla. Nadie está libre de ser portador de la enfermedad. Pero prácticamente todo el mundo puede proteger a los demás con el uso de las mascarillas.

Cómo funcionan en realidad las mascarillas

Aunque el grado de protección puede variar mucho entre modelos, tipos y uso, las buenas noticias son que las mascarillas son eficaces a la hora de frenar o atrapar gotículas que se expulsan cuando estornudas, hablas o toses. Se han realizado estudios en los que los sujetos tenían que expulsar aire en un embudo con diversos tipos de mascarilla y sin ella.

Si los sujetos de las mascarillas expulsaban aire en el embudo, la muestra incluía aerosoles y gotículas en casi un tercio de las ocasiones. ¿Transmitían menos virus los pacientes con mascarilla? Lo cierto es que sí. Una gran cantidad de sus gotículas y aerosoles no traspasaron las mascarillas.

Cómo te protege una mascarilla

Las mascarillas, de cualquier tipo, son útiles a la hora de proteger a los demás. En cuanto a la protección para el portador de la mascarilla, esto dependerá de factores como el cuidado, el ajuste, el material y el tipo.

La población general puede hacer una gran labor con una mascarilla higiénica, distanciamiento social y lavado de manos. Además, algunos tejidos, cómo tratamos en artículos anteriores, son especialmente eficientes a la hora de filtrar partículas, lo que aumentará la protección del que las lleva.

Además de proteger, una mascarilla da ejemplo a la sociedad y fomenta la normalización de su uso, lo que hace que cada vez más personas tomen precauciones sanitarias.

Gracias, a esto, distintos países pueden estar mejor preparados para afrontar este tipo de crisis sanitarias. El mejor ejemplo es Asia, que cuenta con estados en las que el uso de mascarillas nunca ha sido ajeno a la sociedad. Es sencillo de comprender. Cuanto más se lleva una prenda, más se acepta el uso, y esto mismo es lo que ocurre con el uso de mascarillas.

A la inversa, las prácticas poco recomendables reciben más atención. Por ejemplo, la tos evitable de una persona sin mascarilla. O que un individuo que sabe que presenta síntomas decida no usarla por comodidad. Con el tiempo, estos gestos se perciben como una falta de prudencia, lo que contribuye a la prevención en el conjunto de la ciudadanía.

Cómo usar las mascarillas correctamente

Antes de continuar con los cuidados de las mascarillas, recordemos cómo usarlas.

Puesta y retirada de mascarillas

Es imprescindible que sigas estas pautas:

1. Lavado de manos

2. Evitar tocar todo excepto los agarres y la pinza metálica si hubiera.

3.Manipular los elásticos o cintas para su sujección

4. Asegurarse de que cubre nariz y barbilla. En la parte superior, debe de estar cerca del comienzo de tu nariz, sin cubrir la visibilidad.

Cómo evitar usar mal una mascarilla

Tocar la mascarilla implica riesgos similares a tocarse la cara: acercar gérmenes no deseados a vías de introducción virales como la boca o la nariz.

Quizás lo más grave de esto es la sensación de que estás protegido por el simple hecho de llevar una mascarilla. Es fundamental recordar que más protección no debe traducirse en menos prudencia. Si olvidamos el distanciamiento y el lavado de manos a cambio de las mascarillas, estaremos siendo muy contraproducentes. En otras palabras, llévala y sigue protegiéndote. Ninguna mascarilla por si sola sería capaz de evitar la trasmisión.

¿Es necesario llevar mascarilla en los espacios públicos?

En primer lugar, debemos recordar que esta guía es orientativa. Recomendamos seguir en todo momento las normas y aportaciones de los organismos sanitarios correspondientes en cada país. Nuestro consejo es que las mascarillas son beneficiosas en espacios públicos sencillamente, porque no sabemos quién transmite el virus o está contagiado (incluidos nosotros). Por eso mismo, es un acto de responsabilidad llevarla.

¿Puedo llevar mascarilla si hago ejercicio? ¿Debo llevar mascarilla para correr?

De nuevo, nuestro consejo es una orientación. Los expertos parecen estar de acuerdo en que ambas prácticas son seguras, por lo que la mascarilla en este caso es opcional. Por otro lado, también se ha sugerido que la falta de investigaciones sobre cómo se expulsa el aire en el ejercicio invita a ser prudente y mantener la distancia de seguridad de dos metros. Si quieres una buena lectura sobre el tema, puedes echar un vistazo a este artículo de Gretchen Reynolds.

¿Cómo iniciar a los niños en el uso de mascarillas?

A partir de 2-3 años las mascarillas son seguras para su uso. Sin embargo, aprender a usarlas puede ser complicado, En un inicio pueden resultar molestas y es complejo hacer ver su valor a los más niños. Las soluciones más recomendadas son predicar con el ejemplo y elegir mascarillas que realmente quieran llevar por su estética. Un buen método es escogerla con ellos y premiar su uso. Si en algún momento rechazan por completo su uso, debe practicarse especial cautela en la distancia social. Al mismo tiempo, los padres deben de prestar atención para que los niños normalicen las mascarillas sin desarrollar miedo a las mismas.

¿Es necesario llevar mascarilla en el interior de una casa?

En casa, solo será necesario el uso de mascarillas si hay una persona contagiada en la vivienda. Sin embargo, si este es el caso una mascarilla no será suficiente. La persona contagiada deberá aislarse en una habitación separada y evitar al máximo el contacto con personas y mascotas. Idealmente, esto incluye contar con un cuarto de baño separado. Paciente y cuidadores deben llevar, en cualquier caso, mascarillas. Se recomienda consultar con un médico el tipo de mascarilla más adecuada para la persona enferma.

Cómo elegir la mascarilla

Probablemente hayas notado que hay una variedad importante de mascarillas disponibles en tiendas y comercios online. Conviene reflexionar sobre el tipo adecuado.

Es importante recordar que la población general debe usar mascarillas higiénicas o quirúrgicas, puesto que las de protección individual o EPI se reservan a profesionales y contextos de riesgo particular. Las mascarillas de tela se consideran mascarillas higiénicas y son muy populares debido a sus posibilidades de lavado y reutilización.

Puedes informarte en detalle sobre esto en nuestro artículo sobre los tipos de mascarillas. Nos gustaría volver a recordarte que el acopio de material médico por parte de población general puede resultar en escasez para sanitarios que realmente lo necesitan, por lo que animamos a la gente a la compra responsable.

¿Hay alguna forma de saber si un tejido para una mascarilla es apropiado?

A la luz, es mejor que no traspasen demasiados rayos: si los hilos están juntos, el tejido será más denso y, por tanto, la opacidad y la protección son mayores. A la vez, asegúrate de que tu mascarilla te permite respirar con normalidad. Si el tejido es fino, una doble capa es tu mejor apuesta.

Por último, una mascarilla hecha según recomendaciones públicas u homologada te ofrecerá un estándar más detallado. En el caso de UBIK, por ejemplo, nos hemos orientado por la institución francesa AFNOR y las normas ISO.

¿Cómo hacer una mascarilla casera?

Hemos hecho distintos vídeos para ayudarte a hacer mascarillas de una manera sencilla. Recuerda ajustarlas a la talla del usuario. No deben de quedar huecos alrededor de tu cara, pero debe de ser cómoda llevarla durante una salida de un par de horas.

Cómo limpiar las mascarillas y conservarlas

Una vez tienes tu mascarilla, te interesa conservarla en condiciones óptimas. Por eso hemos recopilado estos consejos. Por lo general, podemos decir que una reducción de lejía, el sol y la lavadora son buenos aliados:

Nota: todavía queda mucho por aprender por el coronavirus y sus particularidades, pero estos métodos son algunas de las informaciones más recientes disponibles.

¿Cómo cuidar correctamente una mascarilla de tela?

Limpiar una mascarilla de tela es sencillo. El lavado de una prenda estándar en lavadora o a mano es apto, siempre usando las recomendaciones del fabricante si las hubiera. Las mascarillas de tela también admiten secado natural y secadora. Algunas personas planchan sus mascarillas para garantizar la eliminación de gérmenes.

Como con cualquier tipo de tejido, las sustancias químicas fuertes como el blanqueante pueden tener un efecto negativo sobre las fibras de tejido de las mascarillas. Es importante, por tanto, prestar atención al número de lavados que admite un determinado tejido y modelo de mascarilla.

¿Se pueden reutilizar las mascarillas?

Muchas de las mascarillas que se encuentran en el mercado, y muy especialmente las que están hechas de papel, solo admiten un uso. En caso de escasez severo, les corresponde a los profesionales médicos extender su uso con diferentes técnicas, pero esto no debe ser nunca tu caso.

A la hora de cuidar las mascarillas, uno de los problemas principales es que su lavado puede dañar su forma o material. Por otro lado, no todas las técnicas de lavado, como el vapor de peróxido de hidrógeno, están a alcance de los hogares. Si el fabricante lo especifica, lee cuidadosamente las instrucciones de lavado.

Tal vez la forma más fácil de cuidar una mascarilla es contar con varias y alternar su uso a lo largo de los días. Eso garantiza que privas al virus de un entorno en el que vivir, por lo que muere. En algunas zonas los trabajadores sanitarios cuentan con un juego de cinco mascarillas que van alternando.

Para guardarla, debe buscarse un sitio al que no sea necesario acceder para nada más, como un cajón propio o una zona de la casa que no es usada. Sabemos que el virus muere más rápidamente en el tejido que, por ejemplo, sobre el metal o el plástico.

Conclusión

Como cada nuevo hábito, el uso diario de mascarilla es un pequeño reto. Sin embargo, también trae con él la satisfacción de ayudar a proteger, dar ejemplo y cuidar a los demás. Si no trabajas con pacientes ni te lo ha especificado tu médico, te recomendamos optar por mascarillas higiénicas reutilizables. De esta forma, también ayudas al medio ambiente.

Recuerda que usar mascarilla implica una puesta y retirada correcta y un uso responsable. Llevarla no evita que sea necesario continuar con otras medidas de prevención como la higiene de manos o el distanciamiento social.

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